viernes 5 de septiembre de 2008

Presidente o presidenta

En español existen los participios activos como derivados verbales. El participio activo del verbo atacar, es atacante. El de sufrir, es sufriente. El de cantar, es cantante. El de existir, existente. ¿Cuál es el participio activo del verbo ser? El participio activo del verbo ser, es "el ente" El que es, es el ente. Tiene entidad. Por ese motivo, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega al final 'ente'. Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente del sexo que esa persona tenga. Se dice capilla ardiente, no ardienta. Se dice estudiante, no estudianta. Se dice paciente, no pacienta. Se dice dirigente y no dirigenta. La Sra. Cristina Fernández de Kirchner no sólo hace un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española. Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos argentinos con la esperanza que el mismo llegue finalmente a la Casa Rosada , para que de una vez termine de corregir a todas las personas que, correctamente, la llaman Presidente. El que mandó esto frustró a un grupo de hombres que se había juntado en defensa del género , ya habían firmado el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el turisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el telefonisto, el gasisto, el trompestisto, el techisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto .....y el policío del esquino...y el machisto !


Gracias a Mash 007

http://bed-and-breakfast-barcelona.blogspot.com/

Leer Mas...

martes 19 de agosto de 2008

Devolucion total

Leer Mas...

viernes 18 de julio de 2008

Campaña ‘Supermercados, no gracias’

Entrevista a Christian Jacquiau, economista experto en ‘supermercadismo’
¿Puede nuestra compra cambiar el sistema?

Este economista francés, autor del libro Las bambalinas del comercio justo, realiza un recorrido por la cadena de injusticias que esconden los productos que diariamente compramos en los supermercados y advierte de la instrumentalización que las grandes superficies han realizado del comercio ‘justo’ y la agricultura ‘ecológica’ para lavar su imagen.

Las grandes cadenas de supermercados tienen un gran impacto sobre la sociedad y la naturaleza. En la sociedad porque expulsa a los pequeños comercios, y con ellos a las personas que trabajan. Sobre el mundo agrícola el impacto se centra en la exigencia de precios bajos a los productores, eliminando explotaciones familiares. En Europa desaparece un campesino cada 20 minutos a causa de este modelo económico. Los distribuidores comparan los precios y acuden a los países con menor protección social. De un producto hemos de pagar la materia prima, así como los salarios, la protección social...

DIAGONAL : ¿Qué opina de la entrada del comercio justo en los supermercados?

CHRISTIAN JACQUIAU : En un inicio el comercio justo era una herramienta de transformación social, una expresión de lucha contra el capitalismo. Las grandes superficies, inicialmente, no se interesaron por él, pero lentamente han ido llenando sus estanterías de estos productos al coste de vaciar el concepto de comercio justo de su contenido político. Pasamos de un planteamiento político de transformación social a un mero producto de comercio justo. Llevar el comercio justo a las grandes superficies sólo contribuye a mejorar la imagen de los supermercados. De entre las múltiples referencias, exponen unos pocos de estos productos –no representativos– y sin embargo lo utilizan para lavar su imagen. Las grandes superficies llevan a cabo prácticas injustas con el comercio, el campesinado, las empresas y los trabajadores, no hay mayor símbolo de injusticia que un supermercado.

D. : ¿Y de la agricultura ecológica en los supermercados?

C.J. : Sucede lo mismo con la agricultura ecológica, es incluso peor. El modelo agroecológico francés fue creado hace 30 años por el movimiento Nature et Progrés basándose en dos ideas : no usar productos químicos y tener en cuenta la ruralidad (el campesinado, la vida en los pueblos, el respeto a la persona y el aspecto ético). En las grandes superficies no se tiene en cuenta la ruralidad y sólo se persigue la comercialización de productos sin químicos para poder llegar a la gente que piensa en su salud. Ejercen una presión inmensa sobre los precios y, consecuentemente, hay gente que trabaja en situaciones de esclavitud en el sur de España o el sur de Francia, trabajadores sin papeles que van a recoger frutas y verduras ecológicas para las grandes superficies que exigen precios cada vez más bajos para obtener los máximos beneficios. El colmo de esto se puede concretar en el ejemplo de las grandes distribuidoras que están importando productos agroecológicos desde China, tenemos lindos Airbus contaminando la atmósfera y todo eso para importar productos ecológicos.

D. : ¿Las grandes superficies crean trabajo de calidad?

C.J. : No sólo no crean empleos de calidad, sino que además destruyen muchos otros. Para empezar, los empleos creados por las grandes superficies son mínimos, a tiempo parcial y el 80% femeninos, porque se paga menos. Cada vez más se está reemplazando a las cajeras por cajas automáticas. Se pretende ir eliminando los empleos gradualmente, por lo que 400.000 puestos de trabajo van a desaparecer. Hay una última novedad, cada vez más, la gran distribución fuerza a los proveedores a encargarse de reponer los productos de las estanterías del supermercado y de este modo es el mismo proveedor el que ha de asumir la contratación de los trabajadores. Por cada puesto de trabajo creado por las cadenas de distribución, desaparecen cinco.

D. : ¿Qué opina de las condiciones laborales?

C.J. : En Francia por ejemplo, se conocen casos de supermercados que han instalado cámaras en los lavabos, trabajadores que han sido seguidos y filmados en la calle, para saber dónde van, cuáles son sus compañías, los lugares que frecuentan, etc. Se conocen casos en los que las cajeras han de pedir permiso para ir al lavabo, o no tienen derecho ni a hablar entre ellas ni a hablar con el cliente, la receta es SBAM –por sus siglas en francés– : sonrisa, buenos días, adiós y gracias. Además se fomenta la competencia entre los trabajadores, la máquina registradora cuenta el número de objetos que pasan por el escáner, han de pasar por lo menos 22 objetos por minuto ; se genera competencia.

LAS TEKEI JAPONESAS, COMERCIO JUSTO DEL ‘BUENO’

DIAGONAL : ¿Qué alternativas existen a la gran distribución?

CHRISTIAN JACQUIAU : El comercio justo, las Tekei japonesas (inspiradoras de las AMAP francesas), iniciativas de personas que realizan venta directa... Las Tekei surgieron hace 30 años, cuando mujeres madres de familia envenenaron a sus hijos dándoles comida con productos de los supermercados contaminados con químicos. A raíz de esto, un grupo de diez mujeres se preguntó qué podían hacer, así que recolectaron dinero y se lo llevaron a un joven campesino pidiéndole a cambio una cesta de verduras cada fin de semana. Se instauró así una relación de confianza entre ellas y el campesino que les brindó productos de temporada sanos y naturales. Estas mujeres pasaron la información a otras y hubo un segundo grupo, un tercero, etc. Hoy el 25% de los hogares japoneses consumen productos agrícolas bajo este sistema de relación directa entre productor y consumidor, es decir unos 50 millones de japoneses. Tekei significa : poner el rostro del campesino en la fruta y la verdura, es decir, que la manzana no es anónima, detrás hay un campesino. La gran distribución ha eliminado esta relación directa. En el fondo, la alternativa consiste en reapropiarse de lo que nos han confiscado. Han roto la relación entre consumidores y productores, hay que conocer el contenido medioambiental y humano que existe detrás de los productos de consumo, apropiarse de los circuitos de consumo, remontarse a toda la cadena y saber quién transporta, cómo se elabora, cuales son las condiciones de trabajo de la gente que lo produce, etc., con los productos que consumimos.

D. : ¿Nuestra compra puede cambiar el sistema?

C.J. : Con nuestra forma de consumo apostamos por un tipo de sociedad u otra. Cuando metes un kilo de tomates en un carro votas por una agricultura productivista, intensiva, contaminante y deshumanizada o por una agricultura sostenible, con agricultores que cobran un salario digno. Todos los días millones de ciudadanos votamos por uno u otro modelo de sociedad. Existe la posibilidad de orientarnos hacia otro modelo de sociedad a través de nuestro consumo. Podemos construir otro modelo, los grandes grupos agroalimentarios fomentan el crecimiento económico y, con un 1% o 2% de consumidores que digan : “así no quiero consumir”, el crecimiento se retracta afectando a la gran distribución, no necesitamos ser un número muy elevado para pesar sobre estos grandes grupos.

Leer Mas...

jueves 17 de julio de 2008

Les dejo unas imágenes de "campañas Greenpeace"que encontré navegando. Me parecieron espectaculares. Particularmente la del perro.





Leer Mas...

lunes 14 de julio de 2008

Foto particular de estos días

En este conflicto entre campo y gobierno nacional no tomo posición directa ya que el detesto el autoritarismo de este gobierno y tampoco comparto "las posiciones del campo". No es lo mismo hablar de la Sociedad Rural o de los grandes grupos sojeros que hablar de la FAA, claramente con quienes más simpatizo.

Leyendo algunos medios me encontré con ésta foto que me sacó una sonrisa.

Gracias a la Sra. Ana, modista de Garín

Me llamó la atención el cartel de la Sra. ¿Qué será estar apollando al campo? ¿Será poner huevos? ¿Calentar los huevos?¿Poniendo pollos directamente en las góndolas?

Leer Mas...

Hace 81 años eran asesinados Sacco y Vanzetti

"¡No hay justicia para los pobres en América!
...¡Oh, compañeros míos, continuad vuestra gran batalla! ¡Luchad por la gran causa de la libertad y de la justicia para todos! ¡Este horror debe terminar! Mi muerte ayudará a la gran causa de la humanidad. Muero como mueren todos los anarquistas, altivamente, protestando hasta lo último contra la injusticia.
...Por eso muero y estoy orguloso de ello! No palidezco ni me avergüenzo de nada; mi espíritu es todavía fuerte. Voy a la muerte con una canción en los labios y una esperanza en mi corazón, que no será destruída..."
Nicola Sacco

(código)

Sacco y Vanzetti en Buenos Aires


Dos héroes del pueblo

Por Osvaldo Bayer

Ochenta años de uno de los crímenes “legales” más mentados. El de Sacco y Vanzetti, cometido por el poder de Estados Unidos, en la ciudad de Boston. La silla eléctrica. Pero no pudieron matarlos en la memoria. Sacco y Vanzetti pasaron a ser, para siempre, “Héroes del pueblo”. Publicaciones, actos, conferencias, obras de teatro, filmes, hermosas canciones, los recuerdan. Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, un zapatero y un vendedor de pescado, así de humildes. Dos italianos inmigrantes. Pero saltaron a la gloria. A los jueces, a los funcionarios que actuaron en este increíble crimen legal ni se los recuerda. Pero se los nombra. Principalmente al juez Fuller. En realidad, todos los jueces que interpretan las leyes a favor del poder quedan en la lista negra de la historia.

Como hacen los norteamericanos, cuarenta años después del crimen oficial contra Sacco y Vanzetti pidieron disculpas. Había sido una “equivocación”. Claro, entonces era fácil, ya estaban muertos. La misma conducta norteamericana contra aquellos también héroes populares, condenados a muerte –esta vez en la horca– por pedir las ocho horas de trabajo. Fueron “Los Mártires de Chicago”, a cuyo recuerdo se debe para siempre el 1º de Mayo como Día de los Trabajadores. También, cien años después de ese crimen infame, la Justicia norteamericana pidió disculpas. Porque fue una “equivocación”.

Sacco y Vanzetti. Libertarios. Luchadores por la Igualdad en Libertad. Dos anarquistas. Con la palabra y el ejemplo. Cuando fueron detenidos, sin ninguna prueba, se los acusó de un atentado. La policía supo hacer la trampa. El juez Fuller y los demás no se tomaron ningún trabajo. Se “dejaron llevar” por las “pruebas policiales”. Total era lo mismo, si no habían cometido ese delito valía la pena matarlos por sus ideas. Bush también los hubiera calificado de terroristas. Y eso basta.


Sacco y Vanzetti - Martín Castro, 1928

Fue impresionante cómo la palabra Solidaridad, en todo el mundo, se hizo protagonista. En todos los países hubo mitines, huelgas, protestas, atentados de repudio por Sacco y Vanzetti. En la Argentina, ni que hablar. Los anarquistas no eran niños de pecho. Ante la violencia de arriba no se prosternaban ni huían. Respondían. El 16 de mayo de 1926, a las 23, estalla la protesta en Buenos Aires con una bomba en la embajada norteamericana, en Arroyo y Carlos Pellegrini. El boquete que abre la explosión es tan grande que los policías que llegan pueden entrar por él al edificio. El escudo de Estados Unidos va a parar al medio de la calle. Del almacén de enfrente caen las botellas de las estanterías. Poco después, como se usa, los más altos funcionarios de la policía del gobierno radical de Alvear, encabezados por el jefe de Investigaciones, Santiago, irán a pedirle disculpas al embajador norteamericano y asegurarle que los culpables caerían muy pronto. Pero no sería la única. El 22 de julio de 1927 estalla una bomba en el pedestal de la estatua a Washington, en Palermo. Un banco de mármol, situado junto al monumento, va a parar a cinco cuadras del lugar. Cincuenta minutos después estalla otro artefacto en la empresa Ford, de Perú y (hoy) Hipólito Yrigoyen. El automóvil último modelo expuesto en la vidriera queda totalmente inutilizado.

Por supuesto la policía detiene a toda persona con rostro sospechoso de anarquista. Y el comisario Santiago hace declaraciones optimistas. Pero esa misma noche, el 16 de agosto, explota en su lujosa residencia, Rawson 944, un artefacto que lo deja sin comedor, sin los muebles de esa habitación, sin balcón y sin ventana. Después de esto, el comisario Santiago no hará más declaraciones a los periodistas. Santiago pasó a la historia por inventar el suplicio llamado “pileta” para hacer hablar a los detenidos. Es decir, sumergirle la cabeza en una pileta de agua, hasta el límite.

Pero llegará la noche de la ejecución de los dos héroes, en Charlestown. Buenos Aires siguió ante las pizarras de los diarios, paso a paso, la ejecución de los dos inocentes. Hasta que apareció escrito: “Fueron ejecutados, primero Sacco, luego Vanzetti. Antes de morir gritaron: ¡Viva la Anarquía!”.

Buenos Aires vivió ese día la ira del pueblo. El paro fue general, ordenado por las centrales obreras. Todo el día explotaron petardos como gritos de furiosa protesta, manifestaciones, enfrentamientos con la policía. Como símbolo quedó un tranvía quemado en el centro de Buenos Aires.

El diario anarquista Cúlmine dirá: “Debemos oponer nuestros instrumentos vengadores que quemarán los mil tentáculos monstruosos de la fiera vampírica que envuelven todos los senderos de la tierra. Nuestra dinamita purificará los lugares que la maldita casta del dólar ha apestado”.

Seguirán los atentados, dos de ellos al CitiBank y al Banco de Boston.

Y volvemos al principio: no hay violencia de abajo cuando primero no hay violencia de arriba.


(código)

Leer Mas...

viernes 4 de julio de 2008

Revista NAH!

Hace algunos años vi la revista Nah mientras esperaba el tren. Era de lo más bizarra. Con un humor muy al estilo Cha Cha Cha. La compre porque no podía creer lo que veía. Empecé a leerla en el tren y reía como el Guason después de 4 Brownies locos!

Les dejo un video y les recomiendo que miren The Carets

Leer Mas...